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LAS MUJERES NO NACIERON SABIENDO HACER OFICIOS.
Aunque las nuevas generaciones reparten mejor las tareas del hogar que las anteriores, todavía persiste la idea de que hay oficios domésticos que “se les dan mejor” a las mujeres y otros que son más propios de los hombres. Esa es una de las principales conclusiones de un estudio pionero que, por primera vez, analizó cómo viven las parejas la corresponsabilidad en el hogar.
La investigación compara comportamientos, actitudes y percepciones entre personas jóvenes y mayores, revelando que, aunque existen avances importantes, aún sobreviven muchos estereotipos.
EL 40% DE LOS JÓVENES CREE QUE A LAS MUJERES SE LES DA MEJOR PLANCHAR Y FREGAR.
Uno de los datos más llamativos del estudio es que el 40% de las personas entre 20 y 35 años considera que existen tareas domésticas en las que las mujeres son mejores que los hombres.
Entre las labores que más se asocian al género femenino aparecen planchar, lavar la ropa, tenderla y fregar los platos.
En cambio, actividades como sacar al perro, bajar la basura o hacer reparaciones en la casa siguen siendo percibidas como tareas en las que los hombres se desenvuelven mejor.
Para Sarah Chemouli, directora de Ariel, aunque se observa una evolución positiva, todavía es necesario romper con la idea de que determinadas labores del hogar son una habilidad “natural” de las mujeres.
LAS NUEVAS GENERACIONES COMPARTEN MÁS LOS OFICIOS.
El estudio también encontró un cambio importante en la forma en que las parejas jóvenes organizan las responsabilidades del hogar.
El 57% de las personas entre 20 y 35 años afirma que comparte las tareas domésticas con su pareja, mientras que entre los mayores de 40 años ese porcentaje baja al 46%.
Además del reparto de responsabilidades, también cambia la forma de entenderlas. Entre los jóvenes, solo el 11% dice que “ayuda” en casa, mientras que en las personas mayores de 40 años esa cifra asciende al 22%.
La diferencia no es solo de palabras. Hablar de “compartir” implica asumir que las tareas del hogar son una responsabilidad conjunta, mientras que “ayudar” mantiene la idea de que esa obligación pertenece principalmente a otra persona.
Aunque la corresponsabilidad avanza con las nuevas generaciones, el estudio concluye que los estereotipos sobre qué tareas son “de hombres” y cuáles son “de mujeres” siguen estando presentes, incluso entre los más jóvenes.


