
Los juguetes que todos queíamos (1)

Que hasta cantábamos los comerciales!!
Hubo juguetes que marcaron toda una generación, no porque los tuviéramos, sino porque sus comerciales eran imposibles de olvidar.
Los veíamos una y otra vez, nos sabíamos las canciones de memoria… y soñábamos con que aparecieran debajo del árbol de Navidad.
El carro todoterreno que parecía capaz de subir cualquier obstáculo. En los comerciales atravesaba piedras, lodo y montañas como si nada.
El bebé más famoso de los comerciales, con funciones que lo hacían sentir “de verdad”.
Las pistas imposibles, los loopings y los saltos hacían que cualquier carrera pareciera una película de acción.
Cuando los ponis se convirtieron en adolescentes. Más que las muñecas, la canción se volvió icónica para muchas.
El kit para dibujar en tres dimensiones que prometía convertir cualquier garabato en una obra de arte. Parecía magia para cualquiera que lo veía en televisión.
La Barbie definitiva para quienes soñaban con tener mascotas y una piscina al mismo tiempo.
El héroe de acción que todos querían tener para recrear batallas épicas. Cada comercial hacía que sus accesorios y misiones parecieran sacados de una película.
El comercial más icónico de nuestras infancias. La fábrica de helados de juguete que prometía preparar postres como un verdadero chef.