Nacido el 24 de agosto de 1947 en Río de Janeiro, Paulo Coelho ha construido una carrera literaria internacional con títulos como El alquimista y El peregrino de Compostela, traducidos a 81 idiomas. Pero antes de convertirse en uno de los autores más populares, en los años 70 fue compositor.
Su trabajo musical incluso ha sido considerado “legendario”, pese al debate que durante años ha rodeado la calidad de su obra literaria. El experto musical Arthur Dapieve, de O’Globo, aseguró a BBC Mundo que prefiere al Coelho letrista y destacó las canciones que escribió junto a Raúl Seixas, que todavía se escuchan con devoción en Brasil.
LA SOCIEDAD ALTERNATIVA
A comienzos de los años 70, en plena dictadura militar brasileña, Raúl Seixas (considerado el padre del rock brasileño) conoció a Coelho después de leer un artículo suyo sobre platillos voladores publicado en la revista hippie A Pomba.
A partir de entonces formaron una sociedad de compositores que, según distintos críticos, transformó para siempre el rock brasileño. Una de sus canciones más reconocidas fue “Sociedad Alternativa”, publicada en 1974 dentro del disco Gita, con un mensaje que invitaba a buscar otro camino bajo el gobierno militar de Ernesto Geisel.
La canción tuvo un enorme impacto social y musical. El álbum vendió 500.000 copias y, décadas después, Bruce Springsteen eligió “Sociedad Alternativa” para abrir su concierto en São Paulo en 2013.
SU TIEMPO EN PRISIÓN
Coelho y Seixas llegaron a componer más de 100 canciones que dejaron una huella en la historia del rock brasileño. Aunque sus letras no mencionaban directamente a la dictadura, el gobierno comenzó a preocuparse por la influencia que estaban adquiriendo entre los jóvenes.
“Sociedad Alternativa”, además, dejó de ser solamente una canción y empezó a convertirse en un movimiento social y cultural. En 1974, después de un recital en el que presentaron varias canciones inéditas, ambos fueron detenidos por el Departamento de Orden Político y Social, organismo policial del régimen militar, y encarcelados bajo acusaciones de oposición al gobierno.
“Fueron los peores días de mi vida. Yo salí de la prisión, pero la prisión se quedó en mí”, recordó Coelho en una entrevista concedida a El Comercio de Perú.


