Ha llegado a las calles de distintos países un fenómeno que nació en internet. Una iniciativa de los jóvenes para reunirse nuevamente. Salir a las calles, dejar los teléfonos de lado y compartir. Pero, en vez de ser alabado, a este nuevo movimiento solo le han llegado críticas.
Estamos hablando de las batallas de “farmear aura”, competencias donde los participantes realizan pequeñas performances con el objetivo de ver quien genera una mayor impresión. No hay una guía ni reglas, cada quien puede adaptar su actuación a su personalidad, siempre que consiga llamar la atención sin parecer que lo está intentando demasiado.
¿Farmear Aura?
“Farmear” viene de “farming”, palabra utilizada en los videojuegos para describir la acción de acumular recursos, experiencia o elementos que permiten avanzar. Aura, por otro lado, describe la presencia, atractivo, seguridad o personalidad que alguien transmite.
Nace de la cultura de la nueva generación que se encuentra sumergida en un mundo digital y a la que cada vez le cuesta más socializar. ¿Cuál fue su respuesta? Conectar ambas.
El objetivo es transmitir carisma, confianza y estilo, mostrar acciones o gestos que sorprendan a otros y despierten interés. La mayor parte de los movimientos de la batalla son trends pasados, memes y momentos del internet. Hay algunos que se muestran más serios y hay otros que no.
Las batallas de Aura presentan la posibilidad de expresarse frente a otros sin que todo tenga que ser perfecto. En lugar de esconderse por miedo al juicio, los participantes se exponen, se ríen de sí mismos y construyen una identidad frente a los demás.
Los jóvenes deben de ser jóvenes
El cringe y el miedo a hacer el ridículo han terminado afectando nuestra forma de relacionarnos. Por fin los jóvenes se atreven a salir, dejando los celulares a un lado y encontrando nuevas formas de compartir entre ellos. ¿Y ahora también vamos a burlarnos de eso?
Aunque parezca contradictorio, una tendencia nacida completamente en internet está consiguiendo algo que muchas veces se le reclama a esta generación: sacar a los jóvenes de las pantallas y llevarlos a espacios donde puedan interactuar cara a cara.
Déjenlos ser
No son la primera generación que va a la calle a hacer cosas “ridículas”. ¿Y los emo? ¿Y los otaku? ¿Y las rap battles? ¿El mismo Harlem Shake? Cada generación ha encontrado sus propias formas de reunirse, expresarse y, muchas veces, hacer cosas que para los adultos simplemente no tienen sentido.
Los espacios públicos también son para los jóvenes. Lo que comienza como un meme puede transformarse rápidamente en una actividad presencial y comunitaria.
En una época en la que las redes sociales son constantemente señaladas por fomentar el aislamiento, una tendencia nacida de esas mismas redes está creando espacios de encuentro, pertenencia y socialización.
Déjenlos ser jóvenes. Déjenlos hacer cosas absurdas. Déjenlos farmear aura.


