Rubén Rada, una de las figuras más queridas de la música popular uruguaya, murió este miércoles a los 83 años en Montevideo. El artista permanecía internado desde hacía un mes por una neumonía. Su fallecimiento fue confirmado por su familia a través de redes sociales.
La cantante uruguaya Ana Prada, amiga y colaboradora del músico, lo recordó como “el más carismático” y uno de los artistas más queridos de Uruguay, destacando su capacidad para hacer bailar y cantar a varias generaciones.
DE LAS COMPARSAS A LOS GRANDES ESCENARIOS
Conocido como El Negro Rada, nació en Montevideo el 16 de julio de 1943. Creció en un entorno de extrema pobreza y comenzó a cantar desde niño en comparsas de negros y lubolos. Desde pequeño estuvo vinculado al Teatro de Verano de Montevideo, donde, según relataba, llegó a subir al escenario cuando las murgas se retrasaban. Allí recibió el apodo de “zapatito”.
Rada nunca ocultó sus orígenes. En sus entrevistas hablaba de la pobreza y la discriminación que enfrentó, pero también de la alegría y el humor con los que decidió vivir.
Autodidacta, formó parte de agrupaciones fundamentales de la música del Río de la Plata. Entre ellas estuvo El Kinto, proyecto experimental que compartió con Eduardo Mateo y que, a finales de los años sesenta, fusionó el candombe con la música beat. Más adelante llegaron Tótem y OPA, mientras Rada continuaba explorando distintos géneros como el tango, la milonga, la murga, la plena, el cha cha chá y la bossa nova.
El periodista cultural Carlos Dopico destacó precisamente esa capacidad para conectar con públicos diversos: “abrazar la élite y alcanzar la masa”.
URUGUAY DESPIDE A UNO DE SUS GRANDES ARTISTAS
El Gobierno de Yamandú Orsi declaró duelo nacional, mientras que la Cancillería resaltó el papel de Rada en la difusión de la música uruguaya alrededor del mundo y lo definió como un referente de la identidad del país.
Las muestras de cariño también llegaron desde las redes sociales. La cantante y compositora Daniela Mercury lo despidió destacando su importancia musical y su sentido del humor. El club Peñarol, del que era hincha, lo recordó como un ícono cultural y uno de sus seguidores más queridos.
En Montevideo circuló una convocatoria para despedirlo este miércoles por la noche en el barrio Palermo, invitando a llevar tambores, parlantes y música para homenajearlo bailando. Los homenajes continuarán este jueves con el velatorio en el Palacio Legislativo, sede del Parlamento uruguayo.
Rada mantuvo hasta el final su particular manera de mirar la vida. En una de sus últimas entrevistas televisivas dejó una frase que hoy adquiere otro significado: “La pelea de la vida fue linda”.



