CAMILO SEPTIMO
Camilo Séptimo nació en 2013 en Ciudad de México como un proyecto formado por Manuel “Coe” Mendoza, Erik Vázquez y Jonathan “Honas” Meléndez. Desde sus primeros años, la banda encontró una identidad particular al mezclar rock alternativo, synthpop, pop, electrónica y new wave con letras cargadas de amor, nostalgia y relaciones humanas. Lo interesante de su historia es que no apareció directamente en los grandes escenarios: comenzó construyendo una audiencia desde el circuito independiente, pasando por foros pequeños y espacios universitarios hasta convertirse en una de las bandas mexicanas más reconocidas de su generación. Esa evolución convirtió a Camilo Séptimo en un ejemplo de cómo una propuesta alternativa podía crecer sin desprenderse completamente de la estética y el lenguaje que la habían hecho conectar con su público.
DE LA ESCENA INDEPENDIENTE A LOS GRANDES RECINTOS
Antes de convertirse en una banda capaz de llenar escenarios como el Auditorio Nacional y el Palacio de los Deportes, Camilo Séptimo tuvo que recorrer el camino habitual de muchas agrupaciones independientes: tocar, construir comunidad y encontrar un público que conectara con su propuesta. Canciones como “No Confíes en Mí”, “Vicio”, “Contacto”, “Contracorriente” y “Galáctica” ayudaron a consolidar esa identidad, mientras la banda ampliaba progresivamente su alcance hasta presentarse en festivales y recintos de mayor capacidad. Ese crecimiento resulta importante dentro de la escena indie mexicana porque demostró que el rock alternativo, el synthpop y la música electrónica podían encontrar un público masivo en español sin tener que convertirse necesariamente en una propuesta diseñada desde el inicio para el mainstream.
HONAS: MUCHO MÁS QUE EL TECLADISTA
Jonathan “Honas” Meléndez fue uno de los fundadores de Camilo Séptimo y una de las figuras responsables de darle forma al universo sonoro de la banda. Como tecladista, compositor y productor, su trabajo con sintetizadores y atmósferas electrónicas ayudó a definir esa mezcla de melancolía, sonidos espaciales y melodías envolventes que terminó convirtiéndose en una de las principales señas de identidad del grupo. Su participación no se limitaba a tocar los teclados durante los conciertos: también estuvo involucrado en la composición y producción de canciones que terminaron siendo fundamentales dentro del repertorio de Camilo Séptimo. Por eso, reducir su papel al de “tecladista” se queda corto; Honas fue parte de la arquitectura musical sobre la que la banda construyó más de una década de trayectoria.
SU APORTE A LA ESCENA INDIE
La importancia de Honas también está en entender el momento en que Camilo Séptimo apareció. Durante la década de 2010, distintas bandas latinoamericanas estaban demostrando que la música alternativa podía crear comunidades enormes alrededor de propuestas que mezclaban guitarras, electrónica, pop y nuevas formas de producción.
Camilo Séptimo se convirtió en uno de los nombres que ayudaron a llevar esa sensibilidad hacia un público mucho más amplio en México. El grupo pasó de los espacios independientes a festivales y grandes recintos, mientras mantenía como parte de su identidad los sintetizadores, las atmósferas y esa estética emocional que lo diferenciaba. En ese proceso, Honas funcionó como uno de los arquitectos del sonido que permitió que una banda nacida desde la escena alternativa terminara convirtiéndose en referente del synthpop y el rock independiente mexicano.
UNA HISTORIA QUE TERMINÓ DEMASIADO PRONTO
onathan Samuel Meléndez Ochoa, conocido artísticamente como “Honas”, murió a los 38 años en un hecho ocurrido el 1 de septiembre de 2026 en Atizapán de Zaragoza, Estado de México. El músico fue asesinado junto a su esposa, su hija de tres años y una trabajadora del hogar; las autoridades mexicanas detuvieron posteriormente a dos presuntos responsables mientras continúa la investigación del caso. La noticia provocó una fuerte reacción dentro de la escena musical mexicana y entre los seguidores de Camilo Séptimo, precisamente porque Meléndez no era un integrante circunstancial: había estado desde la fundación del proyecto y continuaba participando activamente en su música.


