Hay canciones que uno escucha como simples historias de amor, pero cuando conoce lo que existe detrás de ellas, adquieren otro peso. Eso es exactamente lo que me pasa con “Te busco”, la hermosa y desgarradora canción compuesta por el cantautor dominicano Víctor Víctor y que se hizo mundialmente famosa en la voz de Celia Cruz.
Detrás de esa melodía romántica existe una historia real mucho más trágica y dolorosa de lo que aparenta. Todo comenzó con una luna de miel que terminó siendo truncada, no por decisión de ninguno de sus protagonistas, sino por una desgracia del destino.
La historia llegó hasta Víctor Víctor a través del músico mexicano Emmanuel, quien se la compartió mientras ambos trabajaban juntos. Emmanuel le contó al compositor dominicano sobre un amigo muy cercano que acababa de casarse y había decidido viajar con su esposa a la India para pasar allí su luna de miel.
Pero durante el viaje ocurrió la tragedia: la esposa fue secuestrada en circunstancias violentas y su esposo nunca volvió a saber de ella. El hombre quedó atrapado en un duelo que parecía imposible de cerrar. Durante años regresó al lugar y buscó cualquier indicio que pudiera darle una respuesta. Vivió consumido por la incertidumbre, la impotencia y la ausencia de un cuerpo o de una explicación que le permitiera despedirse.
UNA HISTORIA QUE TERMINÓ CONVIRTIÉNDOSE EN CANCIÓN
El relato dejó a Víctor Víctor profundamente consternado.
En entrevistas posteriores, el fenecido cantautor dominicano recordaba lo injusto que le parecía que la vida de una pareja que apenas comenzaba a construirse pudiera quedar destruida de aquella manera.
Y yo encuentro precisamente ahí el origen de la fuerza de “Te busco”.
Ese vacío, la desesperación provocada por una ausencia repentina y esa esperanza terca de encontrar a alguien que desapareció de tu vida sin siquiera poder decir adiós terminaron convirtiéndose en la tinta con la que Víctor Víctor escribió la letra de “Te busco”


