Otra cosa que nadie les pidió.
Otro día más en el que Spotify entra en controversia. Añadiendo funciones que literalmente nadie pidió, en vez de arreglar los muchísimos bugs que tiene la aplicación. Y no, esta vez tampoco solucionaron ese algoritmo que te obliga a escuchar las mismas cinco canciones en repeat.
Porque ahora Spotify decidió añadir algo que mucha gente realmente no quería dentro de la plataforma. Más IA.
¿Qué hicieron ahora?
Spotify y Universal acaban de anunciar un acuerdo que permitirá lanzar una nueva herramienta donde los usuarios podrán crear covers y remixes de canciones de sus artistas favoritos utilizando IA generativa.
Según Spotify, esta función abrirá “nuevas formas de descubrimiento” y nuevas fuentes de ingresos tanto para artistas como compositores. La idea es que los usuarios Premium puedan pagar un add-on para crear estas versiones, mientras los artistas participantes reciben una parte de las ganancias generadas.
Spotify insiste en que el sistema estará basado en consentimiento, créditos y compensación para los artistas involucrados. Mientras tanto, Universal describe la iniciativa como una forma de “acercar más a los fans y a los artistas”, asegurando que será una herramienta “centrada en el artista” y desarrollada bajo un uso “responsable” de la IA.
IA y Spotify no es algo nuevo
No es la 1era vez que Spotify incluye dentro de su ecosistema a la inteligencia artificial, y tampoco es la 1era vez que sus usuarios se quejan de esta.
Hace apenas unos meses, Spotify estaba lidiando con la frustración de muchísimas personas al encontrarse constantemente con canciones creadas por IA o lo que muchos ya llaman “AI slop”
La plataforma nunca llegó a prohibir oficialmente estas canciones. Sin embargo, este mismo año comenzó a implementar etiquetas para identificar contenido generado artificialmente y hasta lanzó un nuevo sistema de verificación para diferenciar artistas reales de perfiles artificiales o contenido spam.
Spotify incluso aseguró que, “en la era de la IA, es más importante que nunca poder confiar en la autenticidad de la música que escuchas”.
Pero en esta vuelta, parece bastante obvio cómo la plataforma planea monetizar esta tecnología en vez de realmente luchar contra ella, tratando de explotar todavía más sus ganancias.
Por que es un problema
La inteligencia artificial ya es una preocupación enorme dentro de la industria musical. Muchos artistas y compositores llevan años hablando sobre problemas de copyright, explotación creativa y el lugar que debería ocupar este tipo de música dentro de una industria que ya está completamente saturada.
Esta “herramienta” puede convertirse en otra manera de beneficiar aún más a artistas que ya están posicionados, mientras músicos independientes y emergentes quedan todavía más enterrados por el algoritmo. Porque si un fan de Taylor Swift puede escuchar toda su discografía en versión rock, jazz o techno, sin salir del ecosistema Taylor, entonces también desaparece parte de la necesidad de descubrir nuevas bandas dentro de esos géneros.
Y ahí está uno de los problemas más grandes: los géneros musicales no solo existen por sonido, también crean comunidades. Crean conciertos, escenas locales, espacios culturales y conexiones entre personas.
Y nos pudiéramos preguntar también, ¿qué pasa con todos esos DJs y productores que llevan años creando remixes de forma humana, muchos de los cuales ni siquiera son aceptados oficialmente dentro de Spotify? Resulta irónico que durante años la plataforma haya marginado gran parte de esa cultura remix, pero ahora sí abra las puertas cuando el contenido es generado por IA.
Todo esto sin adentrarnos a la moral de cambiarle la visión artística o intención original del arte de un artista.
Conclusion
¿Esto realmente busca acercar más a los fans con los artistas, o es simplemente otra manera de mantener relevantes a artistas gigantes incluso cuando los gustos y las tendencias empiezan a cambiar?
Porque al final, la música hecha con IA ya no se está tratando como un experimento raro de internet. Ahora está siendo empaquetada, licenciada y monetizada oficialmente por algunas de las empresas más grandes de la industria musical.


