Ariana Grande, de 33 años, puso fin a su gira Eternal Sunshine después de 41 conciertos, en medio de la atención pública sobre su salud física y tras explicar que su decisión de alejarse temporalmente del ojo público no fue algo impulsivo, sino una determinación que había tomado desde hacía tiempo.
La cantante estadounidense cerró el tour este lunes 1 de septiembre en el O2 Arena de Londres, frente a unos 20.000 asistentes. Grande ofreció allí el décimo y último espectáculo de su gira en la capital británica, poniendo punto final a un recorrido de 41 presentaciones.
El cierre llegó después de que se anunciara su decisión de apartarse de la atención pública debido al “constante escrutinio social” relacionado con su salud física. La medida fue comunicada por su representante el pasado 2 de agosto.
Sentada en un taburete sobre el escenario, Grande se dirigió al público visiblemente emocionada. “Solo quiero dar las gracias”, comenzó a decir antes de agradecer por los 10 conciertos ofrecidos en Londres y por los 41 espectáculos que conformaron Eternal Sunshine.
La también actriz de Wicked no pudo contener las lágrimas mientras hablaba con sus seguidores. La cantante describió la gira como “una de las experiencias más hermosas y extraordinarias” de su vida y aseguró que siempre guardará ese momento con especial cariño.
Grande también destacó la conexión que logró establecer con sus seguidores durante el tour y agradeció el esfuerzo que hicieron para acompañarla. Habló de sus atuendos, disfraces, mensajes, maquillaje y de la emoción de poder verlos nuevamente en cada presentación.
“Siempre he tenido los mejores fans del mundo”, aseguró antes de despedirse y decirles cuánto los quiere.
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