No existe la neutralidad creativa
Es una conversación que lleva tiempo circulando en redes sociales y que parece dividir a todo el mundo: ¿debe el arte ser político? ¿Es necesario que una obra transmita un mensaje, cuestione al sistema o tome una postura frente a la realidad que la rodea? ¿O debería limitarse a existir, libre de cualquier obligación ideológica?
Todo es político
Vamos a partir de la idea de que algo es político cuando se relaciona con una acción que impacte o se vea impactada por la sociedad. Para algo ser político no tiene que venir necesariamente de instituciones gubernamentales, simplemente ser algo que afecte a una colectividad.
¿Cómo se relaciona esto con el arte? Estamos claros de que no todos los tipos de arte se hacen en función de la crítica al sistema. Sin embargo, crítico o no, requiere de tres cosas principales para poder ser creado.
- Dinero
- Tiempo
- Contexto (sociocultural)
Para crear se necesitan materiales que se consiguen con dinero. ¿Cómo se consigue el dinero? O se nace en una familia adinerada o se vende el tiempo a cambio de trabajo. Y dedicar tiempo al arte, es tiempo que no se usa para generar dinero.
El arte que existe es resultado de las personas con suficientes recursos para que el artista pudiera subsistir mientras se dedicaba a crear su arte. Recursos que, por injusticias históricas o políticas públicas, no están repartidos de manera igualitaria.
Ahora, hablando de contexto. Cada pieza, sin importar su propósito o naturaleza, refleja las condiciones en las cuales fue creada. Toda obra nace dentro de un entorno histórico, económico y cultural que permite, o no, realizar algo o exponer una idea. Los artistas hacen desde sus proprias experiencias, raza, genero, orientación sexual y clase.
Ejemplo: Yo, al ser mujer y haber nacido en una familia con una ideología política y religiosa particular, que me brindó educación y que, además, vivo en un país que me permite expresarme, puedo escribir sobre esto.
El privilegio de ignorar
Cuando alguien dice “Mantengan la política lejos del arte”, lo que en realidad está diciendo es: “No se quejen del estado del mundo porque no quiero pensar en eso”. El poder hacer esta elección es una postura privilegiada que muchos no tienen el lujo de tener.
No hay absolutamente nada malo en disfrutar de la creatividad solo por el placer de hacerlo. El arte muchas veces es usado como una vía de escape, pero rechazar el concepto sería cerrar los ojos a una realidad, ya que la política está entretejida en nuestra sociedad.
Responsabilidad colectiva
Vivimos en sociedad y, por tanto, todo lo que hacemos, decimos y pensamos se refleja en el entorno. Todo tiene inicio, acción, reacción y consecuencia. Incluso el hacer nada.
Esto no significa que todos los artistas deban convertirse en activistas o que se deba renunciar al arte creado por el simple placer de crear. Significa reconocer que las plataformas pueden tener un impacto más allá de las intenciones.
Crear es un acto humano y se debe hacer desde la conciencia de que compartimos un mundo con otros.



