¿Hasta dónde son capaces de llegar los políticos y los medios de comunicación para manipular tu opinión? En los últimos días, presenciamos una de las campañas políticas más sucias, hostiles y xenófobas de las que se tenga memoria reciente, protagonizada por el triste ocaso de Adriano Espaillat y su intento de destruir a Darializa Ávila Chevalier en las elecciones de Nueva York.
En la cabina de Radio Bizarro encendimos los micrófonos (y hasta elevamos una “oración” sarcástica) para analizar a fondo este fenómeno que dejó al descubierto lo peor del nacionalismo tóxico, el racismo y el clasismo que aún arrastramos como sociedad.
La doble moral de los medios de comunicación
Si algo nos dio ganas de vomitar durante este proceso, fue la asquerosa hipocresía de la prensa. Durante semanas, vimos cómo medios y comunicadores se dedicaron a deshumanizar a Darializa, negándole su nacionalidad dominicana, llamándola “haitiana” como un insulto y desvirtuando sus palabras. Sin embargo, apenas los números confirmaron su inminente victoria en las urnas, esos mismos medios cambiaron mágicamente sus titulares para celebrar a “la dominicana” que hizo historia. ¿Amarillismo, agenda política o simple falta de ética?
En este episodio no nos quedamos solo en la indignación; hicimos un análisis psicológico y mediático en vivo de la infame entrevista que le hizo El Pachá en La Mega. Desmenuzamos cómo, cuadro por cuadro, intentaron arrinconarla, interrumpirla y revictimizarla con la única intención de sacarla de quicio y alimentar el morbo de sus detractores. Pero el tiro les salió por la culata: las nuevas generaciones, educadas en la diversidad y cansadas del discurso de odio, le pasaron factura a la vieja política en las urnas.



